martes, 12 de enero de 2010

Muertes súbitas por consumo de cocaína

Ya se sabe que el consumo de cocaína es nocivo para la salud, pero gracias a un estudio publicado por el Instituto de Medicina Legal de Sevilla esta idea cobra una mayor precisión y refleja las peligrosas consecuencias que conlleva la adicción a las drogas.

En concreto, este trabajo revela que el 3% de las muertes súbitas que se producen en el sur de España guardan una relación directa con el consumo de este estupefaciente, ya sea en pequeñas o grandes cantidades. El balance del estudio se ha pulicado en una revista internacional, European Heart Journal, y en ella se refleja el análisis realizado sobre las muertes repentinas que tuvieron lugar en el período comprendido entre 2003 y 2006. Joaquín Lucena, jefe del servicio de Patología Forense del Instituto de Medicina Legal de Sevilla, ha dirigido este examen siguiendo un procedimiento basado en la realización de análisis de sangre, de orina y de los órganos cardiovasculares de la persona fallecida con la finalidad de encontrar en ellos restos de estupefacientes. Después de este preestudio, comenzó la elaboración de las estadísticas. En ellas se reflejaba que de las 668 muertes súbitas que se estudiaron, un total de 21 estaban directamente relacionadas con el consumo de cocaína en personas con edades comprendidas entre los 20 y los 45 años.

Entre 0,1 y 1,15 miligramos en sangre era la cantidad media de coca que había en los cuerpos analizados. Hay que señalar que son muchas las variaciones que se encuentran entre los hombres y las mujeres que mueren por esta causa, algo evidente y que corresponde a la edad, sexo, metabolismo de cada persona, así como las circunstancias de cada una de ellas, tales como la forma en la que se ingirió la droga, la cantidad consumida o si se mezcló este estupefaciente con otro tipo de sustancias. Esta última cuestión cobra especial relevancia, ya que el 8% de los hombres que murieron de forma repentina habían ingerido cocaína y alcohol, una combinación muy peligrosa si se tiene en cuenta que esta unión de sustancias aumentan el ritmo cardíaco.

Se trata del primer estudio que se realiza en una comunidad autónoma de España que atiende a estas características y, tras conocerse sus resultados,no se descarta que se pueda extrapolar al resto del país e incluso al resto de Europa. La finalidad de todo ello no es otra que la de intentar concienciar a la ciudadanía de la gravedad y de las perjudiciales consecuencias que acarrea el consumo de cualquier tipo de droga, en este caso, de cocaína.

jueves, 7 de enero de 2010

Narcóticos, de venta en supermercados

En el mundo del narcotráfico son muchos los casos de irracionalidad absoluta que se han podido encontrar en lo que respecta al camuflaje de la cocaína. Pero nunca antes se había dado un caso de estas características en España. Un cargamento de 100 kilogramos de cloridrato de cocaína se paseaba entre las cajas de plátanos macho de varias cadenas de supermercados Lidl. Más concretamente fue en Madrid, Cáceres y Plasencia donde los empleados de esta empresa descubrieron unos misteriosos paquetes prensados debajo de esta fruta tropical a primera hora de la mañana.

A partir de ese momento, la Brigada Judicial de la Policía Nacional tomó las riendas de este caso con el objetivo de encontrar las causas de esta inaudita operación. Las primeras hipótesis barajaron la posibilidad de que los narcotraficantes pudieran cometer un error de cálculo en la distribución de la droga. La cocaína llegó oculta entre cajas de plátanos macho al puerto valenciano de Sagunto. Una vez allí, un contacto se encargaría de recoger la mercancía y enviarla rumbo a Pontevedra. Pero, por motivos desconocidos, ese contacto nunca llegó. Fue entonces cuando la caja de fruta se extravió y fue a parar a la Comunidad de Madrid, de ahí se trasladó a Mercamadrid y, posteriormente, llegó a los supermercados Lidl.

La Brigada Provincial de la Policía Judicial, los agentes de la Villa de Vallecas y los de Seguridad Ciudadana iniciaron diferentes registros en Mercamadrid. Allí, pudieron averiguar que los plátanos que compró esta empresa alimenticia procedían de Ecuador, pero no descartan que detrás de este entramado se encuentren los carteles colombianos que mantienen una relación comercial con narcotraficantes españoles. Junto a ello, los agentes también revisaron cada uno de los establecimientos en los que se encontraron los paquetes de cocaína. Desde los supermercados Lidl informaron que todas las cajas de plátanos que se habían visto afectados por esta causa habían sido retiradas del mercado y que sus clientes no habían sufrido ningún tipo de riesgo para su salud.

La investigación continúa abierta y las últimas novedades en este caso apuntan a que no hubo ningún error en el desvío que se produjo con el cargamento de plátanos hasta llegar a Madrid y Extremadura. Los agentes señalan que los narcotraficantes pudieron percatarse de la presencia policial en el puerto de Sagunto y prefirieron no recoger este alijo de droga para evitar posibles detenciones.

sábado, 2 de enero de 2010

Cocaína a pie de playa


La Policía antinarcóticos y el Ejército de Colombia comienzan el año decomisando cocaína. Y es que el ministro de Defensa del país latinoamericano, Gabriel Silva, ha informado que los soldados pertenecientes al Batallón de Infantería 33 confiscaron un total de 1,786 kilogramos de cloridrato de cocaína en el municipio norteño de Puerto Escondido.

La droga estaba escondida en la playa de esta localidad a la espera de ser enviada a la costa sur de Estados Unidos, pero el Ejército colombiano la localizó mientras realizaba tareas rutinarias de control antidroga en una zona conocida como el caserío de San Rafael. Un hallazgo que fue posible gracias a la colaboración prestada por algunos ciudadanos que participaron en el programa de recompensa que organizó el Gobierno con la finalidad de incautar posibles alijos de droga en la zona.

Las Fuerzas de Seguridad del Estado colombiano han podido averiguar que esta cantidad de cocaína pertenece a un grupo de narcotraficantes conocido como “Águilas Negras”. La banda está integrada por antiguos paramilitares y que nació tras la desarticulación del grupo Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) entre 2003 y 2006. Además de ello, también han informado que el escondite de este cargamento de droga se encontraba en un lugar estratégico tanto para el tráfico de estupefacientes como para el de armas, ya que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia cuentan con representación en esta zona. Cerca de 56 millones de dólares es la cantidad de dinero que se hubieran podido embolsar los narcotraficantes en el caso de que esta operación se hubiera llevado a cabo eficazmente.

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