Balance anual sobre la confiscación de cocaína hispano-colombiana
En Colombia, el director de la Policía general, Óscar Naranjo, ha manifestado que, en 2009, se han decomisado un total de 125 toneladas de cocaína y se han erradicado 60.000 hectáreas que se dedicaban al cultivo de la hoja de coca, todas ellas se ubicaban en el sur y en el este de la selva colombiana. Los agentes antinarcóticos, gracias a la ayuda y a la colaboración que han prestado campesinos de la zona, topógrafos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), así como los 97.000 millones de pesos con los que ha contado el programa de desarticulación de cultivos de cocaína, han logrado acercarse a las expectativas de la lucha contra la droga que se fijaron al comienzo de 2009. Y es que, en un principio, la meta se encontraba en la erradicación de 70.000 hectáreas, cantidad que no se ha podido alcanzar debido a la falta de financiación y a las criminales trabas puestas por las organizaciones de narcotraficantes. Como consecuencia de ello, un total de 17 policías murieron en acto de servicio mientras trabajaban en operaciones antidroga, 4 fallecieron en las tareas de fumigación y erradicación de los campos de cultivo de la hoja de coca y más de 78 agentes de las fuerzas de seguridad del Estado colombiano resultaron heridos.
Junto a estos logros, Óscar Naranjo también ha señalado que en 2009 se han capturado a 73 narcotraficantes y han expropiado más de 2.150 bienes y propiedades pertenecientes a los capos del cartel de Cali, del Norte del Valle y de Medellín, entre los que se encontraban lujosas fincas y caletas en las que se ocultaban grandes cantidades de dinero. Ahora, el jefe de Policía general de Colombia fija nuevos objetivos que cumplir, junto a la colaboración de las autoridades estadounidenses y mexicanas, para continuar con los buenos resultados en la lucha contra el narcotráfico en el año que entra. La detención de cuatro peligrosos capos de la cocaína, como son los hermanos Javier Antonio y Luis Enrique Calle Serna, Daniel “Loco Barrera” y Pedro Guerrero, alias “Cuchillo”, es un una de las metas más importantes a conseguir a corto plazo.Por su parte, en España, la Policía Nacional también ha hecho lo propio en esta materia. La principal vía de entrada de esta sustancia ilegal ha sido el madrileño aeropuerto de Barajas. En el mayor aeródromo del país han entrado un total de 882 kilogramos de cocaína camuflados de diferentes formas. Así, de las 360 personas detenidas por tráfico de estupefacientes, destaca el aumento de los “muleros” o “boleros”, ya que 140 personas fueron las que ocultaron la droga en el interior de su organismo tras ingerir bolas de cocaína líquida. Mientras tanto, 87 de ellas la camuflaron en el fondo de sus maletas facturadas, 67 optaron por esconderla en su ropa interior o a través de fajas que llevaban pegadas a su cuerpo y 35 “correos humanos” intentaron burlar los controles de seguridad al guardar la droga en su equipaje de mano. Otros tantos introdujeron su cargamento de cocaína a través de ingeniosos escondites: en la suela de los zapatos, en los marcos de obras pictóricas o en diferentes figuritas decorativas de porcelana.
Unos decomisos que fueron posibles gracias al despliegue de efectivos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil y del aumento de los controles de seguridad. Destaca que la gran mayoría de los detenidos fueran de nacionalidad española, seguidos muy de cerca por los de origen colombiano, aunque también se ha arrestado a narcotraficantes procedentes de otros países latinoamericanos. En concreto, 21 dominicanos, 20 bolivianos, 14 argentinos y 13 brasileños.









