Los narcoescondites con más ingenio
Juguetes, frutas exóticas, colchones hinchables o gambas congeladas. Estos han sido algunos de los escondites más inhóspitos que se han utilizado para introducir cocaína en nuestro país e intentar burlar los controles policiales.
El Ministerio del Interior ha publicado un informe elaborado por la Brigada Central de Estupefacientes en el que se indica que, durante este año, se han incautado 14.773 kilos de cocaína. Esta Cuerpo policial, junto con la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) llevan más de cuarenta años trabajando para acabar con el comercio de la droga más consumida en España. Pero los agentes han tenido que amoldarse a las nuevas tácticas empleadas por los “capos” y por sus organizaciones para desmantelar sus cada vez más agudas tramas de actuación.
Entre los alijos descomisados que han contado con un escondrijo más insólito destacan las cantidades de cocaína que se han descubierto ocultas entre plantillas de zapatillas, amplificadores, frenos de camiones, juguetes o tapizados de muebles. Por no hablar de las que iban escondidas en vajillas de porcelana, depósitos de plomo, latas de cerveza o frutas exóticas.
Gran parte de estas actuaciones antidroga las ha confiscado la Policía Nacional en su entrada por Galicia. Destaca la operación policial que incautó más de ochocientos kilos de cocaína camuflada entre gambas congeladas a su llegada al puerto coruñés de Marín. Pero estos casos no sólo se dan en la comunidad gallega. En Madrid se intervinieron varias maquinarias de molinos de viento que contenían 45 paquetes de cocaína y, en Valencia, se encontraron 12 kilos de “coca” ocultos en el armazón de unos muebles originarios de Perú.
Además de cocaína, durante 2009 se han interceptado otro tipo de drogas. En concreto, 74.184 kilos de hachís, 119 kilos de heroína o más de 5.000 dosis de LSD. Todo un reto para los miembros de la Brigada Central de Estupefacientes, uno de los cuerpos de mayor peso en el descomiso de droga de toda Europa.


