Policías con alma de narcotraficantes
Las fuerzas de seguridad de Colombia han dado otro duro golpe al tráfico de cocaína en su país. Y es que las autoridades han decomisado un cargamento de 1.500 kilos de este estupefaciente a una banda de narcotraficantes integrada por miembros de la Policía, del Ejército y por agentes de investigación nacional.
La directora del Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía (CTI), Marilú Méndez ha anunciado que la organización se dedicaba a la contratación de sicarios y al tráfico de cocaína a nivel internacional. La banda estaba conformada por 14 profesionales que combinaban su negocio del trapicheo de droga con otra labor destinada, supuestamente, a desvalijar los entramados de este comercio ilegal de sustancias estupefacientes. Y es que los “narcos” camuflaban muy bien su inmersión en el mundo del narcotráfico porque pertenecían a las fuerzas de seguridad del Estado colombiano y era casi imposible que alguien sospechara de su doble trabajo. Seis de ellos eran detectives del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), mientras que cinco eran agentes de la Policía y tres eran sargentos del Ejército.
Todos ellos velaban por la seguridad de Colombia y alertaban de los avisos de tráfico de estupefacientes que se tejían entre las redes de narcotráfico del país. Pero en vez de realizar su cometido, se encargaban de sacar sus cargamentos de cocaína por Venezuela para después nutrir los mercados más exigentes de Estados Unidos y de Europa.
Los detenidos han sido trasladados a la ciudad norteña de Cartagena, donde serán puestos a disposición judicial. Mientras tanto, las autoridades colombianas continúan en la investigación de esta organización, una banda que heredaron de Rodrigo Tovar Pupo, alias “Jorge 40”, ex jefe paramilitar que fue extraditado a Estados Unidos el pasado mes de enero al estar acusado como presunto autor del asesinato de dos de los dirigentes de la multinacional estadounidense de minería “Drummond”.
No es la primera vez que se encuentran casos en los que agentes de la Policía están relacionados con el mundo del narcotráfico. En España también se han vivido episodios como estos. Más concretamente en Sevilla, donde el pasado año tres mandos de la Unidad de Drogas y Crímenes Organizados (UDYCO) fueron imputados al estar involucrados en el robo de 154 kilos de cocaína. El alijo de droga fue confiscado por la Policía y se encontraban en las dependencias de la Jefatura Superior de la Policía Nacional de Sevilla a la espera de su destrucción. Pero los presuntos autores del robo se hicieron con el cargamento para negociar económicamente con un clan de narcotraficantes conocidos como “Los Barriga”.

0 comentarios:
Publicar un comentario